Informe semestral de la FAO sobre los mercados alimentarios mundiales de 2018

Se ha publicado el informe semestral de los mercados alimentarios mundiales de 2018, documento en el que se analiza la producción y mercado de diferentes productos alimenticios, proporcionando datos sobre la producción y consumo. Llama la atención el récord que se alcanzará este año en la producción mundial de azúcar y el aumento de la producción mundial de carne, productos por los que precisamente se aboga por la reducción de su consumo.

La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) acaba de publicar su informe semestral de los mercados alimentarios mundiales de 2018, informe elaborado por la División de Comercio y Mercados, en el que se analizan las tendencias del mercado de los principales productos alimenticios del mundo, leche y derivados lácteos, grano, azúcar, aceites vegetales, productos cárnicos, productos pesqueros, etc.

De este informe llaman la atención algunos datos y especialmente los relacionados con el azúcar, se pronostica un récord en la producción mundial de azúcar que alcanzará los 186.7 millones de toneladas, lo que supone un 11’1% de aumento con respecto al año anterior. Por otro lado, se apunta que el consumo global será superado con un superávit previsto que probablemente sea el más grande de la historia. Se puede decir que no ha hecho daño toda la información vertida sobre el azúcar, la mayor concienciación de que no hay que abusar de este ingrediente, la introducción del impuesto del azúcar o las reformulaciones que llevan a cabo las empresas alimentarias, entre otras cuestiones

Claro que esto es algo que en realidad es minoritario, no es una tendencia generalizada y las reducciones apenas se pueden considerar apreciables en relación al volumen de producción y consumo, según el informe, el crecimiento del consumo de azúcarserá especialmente marcado en África, Asia y América del Sur. En algunos países su producción se ha reducido pero la FAO explica que se compensará con el aumento de la producción en Tailandia, la Indica, China y la Unión Europea, lo que dará lugar, como ya hemos comentado, al mayor excedente de azúcar de la historia, superando la producción al consumo global por un amplio margen.

La FAO explica que desde mediados del año pasado los precios del azúcar han estado cayendo de forma constante, pero el aumento del precio internacional del petróleo aumentará de forma indirecta el precio del azúcar, ya que este cultivo también se utiliza en la producción de etanol para los biocombustibles. El informe destaca que es digno de mención que la UE vuelva a la clasificación de uno de los cuatro principales exportadores de azúcar, algo que se ha producido tras la eliminación del sistema de cuotas de su producción. Desde principios de 2018, los precios internacionales del azúcar han estado en declive, siguiendo la tendencia del año pasado, pero en este caso la caída es debido a las perspectivas del enorme volumen de producción.

La producción de azúcar alcanza un récord histórico

En el informe se destaca que existen tendencias complejas en relación a otros productos, como los cultivos oleaginosos, donde los precios internacionales de las semillas y harinas aumentan a pesar de que el precio de los aceites vegetales cae. Hablando de aceites y grasas, se aprecia que la producción global se expande cada vez más, apuntando a una mayor producción de aceite de colza y aceite de palma, de hecho, se prevé que la producción mundial superará la demanda, lo que dará lugar a una mayor acumulación de estos productos en el mundo, algo parecido a lo ocurrido con el azúcar. Sin embargo, y en base a las previsiones según la actual situación de disputa comercial entre Estados Unidos y China, es posible que se produzca un ajuste en el equilibrio global de la oferta y la demanda, aunque es una previsión que depende de cómo evolucionen los mercados.

Como decíamos, en el informe se analizan otros productos como las frutas tropicales “menores”, el litchi, el mangostán o la guayaba, entre otras, son frutas que se cultivan principalmente en Asia y que en la actualidad sólo se exporta un 10%, principalmente a países vecinos. Según los analistas de la FAO, una mayor conciencia de la salud entre los consumidores occidentales y el conocimiento de los beneficios nutricionales que ofrecen estas frutas tropicales, provocará un aumento de su demanda en los mercados de países desarrollados. La FAO explica que la producción de estas frutas tropicales menores, juega un papel muy importante para sus productores, ya que se trata de una fuente de alimentos que contribuye a mejorar la seguridad alimentaria y, además, representa una entrada de ingresos necesarios para los agricultores.

Según las encuestas realizadas, su cultivo puede representar hasta el 75% de los ingresos totales de los pequeños agricultores, por lo que la demanda de los países desarrollados contribuirá a mejorar la seguridad alimentaria en esos países. En los mercados internacionales las frutas tropicales menores todavía se consideran una novedad, estando disponibles sólo un pequeño número de variedades, que poco a poco irá creciendo.

En el Informe Perspectiva Alimentaria de la FAO se pronostica que la producción mundial de carne en 2018 experimentará su crecimiento más rápido desde el año 2013 gracias a la expansión de todos los subsectores cárnicos y a la gran cantidad de suministros existentes, aunque la recuperación de la producción en China y el acceso más restringido a algunos mercados podría derivar en una desaceleración comercial. Las cotizaciones globales de carne se ralentizaron entre julio de 2017 y enero de 2018 debido a la gran disponibilidad para la exportación, así como a un endurecimiento de las condiciones de acceso de algunos de los principales países importadores. Desde enero de 2018 los precios de las aves de corral y la carne ovina han ido en aumento, mientras que el de la carne bovina y la carne de cerdo han tendido a estabilizarse. En medio de una perspectiva económica mundial positiva y con abundantes suministros, se pronostica que la producción mundial de carne en 2018 aumentará a 336 millones de toneladas, 6 millones de toneladas más que en 2017.

Veremos qué ocurre cuando la industria de la carne de cultivo despegue y la carne de origen vegetal se expanda, recordemos que los grandes procesadores cárnicos ven la carne de cultivo como una gran oportunidad de negocio y cada vez realizan más inversiones en este segmento, esto, inevitablemente, debería frenar la producción de carne tradicional a medio plazo.

En definitiva, es un informe de 261 páginas al que podéis acceder a través de este enlace (Pdf), merece la pena leerlo y analizar detalladamente para conocer cuál es la situación de la producción y mercado de los diferentes productos alimentarios.